Buscas cuánto cobra un copywriter freelance porque estás pensando en contratar uno o porque quieres dedicarte a esto y no sabes qué tarifas poner. La respuesta corta: depende. La respuesta larga: depende de tantas cosas que cualquiera que te dé un número fijo sin contexto te está mintiendo. Lo que sí puedo hacer es explicarte los rangos reales, qué influye en el precio y por qué competir por precio es la peor estrategia que puedes elegir.
Por qué no hay un precio estándar para un copywriter
Un copywriter no cobra por escribir palabras. Cobra por el resultado que esas palabras producen. Una página de ventas que convierte al 5% no vale lo mismo que una que convierte al 0,3%, aunque las dos tengan 2.000 palabras.
El problema es que la mayoría de gente que busca un copywriter piensa en precio por palabra o por hora. Y eso es como valorar a un cirujano por el tiempo que tarda en operar. No tiene sentido.
Lo que determina el precio de un copywriter es una mezcla de experiencia, sector, tipo de proyecto y resultado esperado. Un email de venta para una tienda de camisetas no vale lo mismo que una secuencia de lanzamiento para un infoproducto de 2.000 euros.
Rangos reales de precios en copywriting freelance
Estos son rangos orientativos basados en el mercado hispanohablante. No son verdades absolutas, pero te sirven para ubicarte.
Copywriter junior (0-2 años):
- Artículo de blog: 80-200 euros
- Email de venta: 50-150 euros
- Página de ventas: 300-800 euros
Copywriter con experiencia (2-5 años):
- Artículo de blog: 150-400 euros
- Email de venta: 100-300 euros
- Página de ventas: 800-2.500 euros
- Secuencia de emails (5-7): 500-1.500 euros
Copywriter senior o especializado:
- Página de ventas: 2.000-6.000 euros
- Lanzamiento completo: 3.000-10.000 euros
- Fee mensual (retainer): 1.000-4.000 euros/mes
Estos números cambian según el sector, el país y el cliente. Un copywriter que trabaja con empresas de SaaS en Estados Unidos cobra el doble o el triple que uno que trabaja con emprendedores hispanohablantes. Es lo que hay.
El problema de competir por precio
Si estás pensando en poner tarifas bajas para conseguir clientes, para. Es la peor estrategia que puedes elegir.
Cuando compites por precio, atraes al peor tipo de cliente: el que solo mira el número, el que regatea cada factura, el que no valora tu trabajo y el que te pide 47 revisiones porque «por lo que pago, debería ser perfecto».
«En ningún caso estoy hablando de competir por precio ni de ser la puta más barata.»
No se trata de fliparte con los precios cuando estás empezando. Se trata de cobrar algo coherente con lo que ofreces. Si haces el gilipollas poniendo precios de estrella de Hollywood sin tener resultados que lo respalden, nadie te va a contratar. Pero si pones precios de saldo, tampoco te van a respetar.
«No te flipes con tus tarifas, pero no compitas por precio.»
La clave está en el punto medio. Precios que reflejen tu nivel real, que no demuestren necesidad y que te permitan hacer un buen trabajo sin estar agobiado por llegar a fin de mes.
Si te interesa entender cómo poner precios sin miedo, ahí tienes más contexto sobre la psicología detrás de las tarifas.
Cobrar como copywriter o escribir para tus propios proyectos
Aquí viene la reflexión que la mayoría de gente no hace. Si eres capaz de escribir textos que venden, tienes dos opciones: vender ese talento a otros o usarlo para tus propios negocios.
Dar servicios de copy tiene techo. Tienes un número limitado de horas, un número limitado de clientes y cada proyecto requiere una investigación brutal antes de escribir una sola palabra. Tienes que entender el negocio del cliente, su producto, su audiencia, sus objeciones. Y si el sector te aburre, te puedes morir de asco haciendo esa investigación.
La alternativa es usar lo que sabes para montar tus propios chiringuitos digitales. Escribir para ti, vender lo tuyo y que tu habilidad con las palabras sea tu ventaja competitiva, no tu servicio.
Alguien que conoce su negocio en profundidad y aprende a escribir para vender va a producir mejores textos que un copywriter genérico que no conoce el sector. Porque la investigación ya está hecha. El conocimiento ya está ahí.
Hay un método concreto para decidir si tiene sentido dar servicios de copy o enfocarte en tus propios proyectos. Lo explico con ejemplos reales en la Carta 51 de Las 90 Cartas de Don Pam. 90 lecciones de copywriting, email marketing y negocios digitales. Sin humo. Acceder –>
Qué necesitas saber antes de contratar un copywriter
Si estás en el otro lado y quieres contratar a un copywriter, hay varias cosas que deberías tener claras antes de soltar un euro.
Primero: nadie va a escribir mejor sobre tu producto que tú. Un buen copywriter puede pulir tu mensaje, estructurarlo y hacerlo más persuasivo. Pero si esperas que un freelance que no sabe nada de tu negocio escriba la carta de ventas perfecta sin tu ayuda, te vas a llevar una decepción.
Segundo: un copywriter necesita información. Mucha. Sobre tu negocio, tus clientes, tus objeciones, tu competencia. Si no estás dispuesto a dedicar tiempo a esa investigación conjunta, el resultado va a ser mediocre. Da igual lo que pagues.
Tercero: pide muestras de trabajo reales, no promesas. Un copywriter que te enseña resultados medibles (tasas de conversión, ventas generadas) vale más que uno que te enseña un portfolio bonito sin datos.
Si te interesa saber qué hace un copywriter de verdad, ahí lo explico con más detalle.
Preguntas frecuentes
Cuánto cobra un copywriter por un email
Depende del tipo de email. Un email de bienvenida sencillo puede costar entre 50 y 150 euros. Un email de venta largo con estructura persuasiva, entre 100 y 400 euros. Una secuencia completa de emails de bienvenida puede ir de 500 a 2.000 euros dependiendo de la complejidad.
Se puede vivir de ser copywriter freelance
Sí, hay gente que vive de ello. Pero tiene techo. Vendes horas por dinero y eso limita tus ingresos. La alternativa es combinar servicios con proyectos propios donde apliques tus habilidades de escritura.
Es mejor cobrar por proyecto o por hora
Por proyecto. Cobrar por hora penaliza la eficiencia. Si eres rápido porque tienes experiencia, ganas menos. Cobra por el valor del entregable, no por el tiempo que tardas en hacerlo.
Un copywriter caro es mejor que uno barato
No siempre. Caro no significa bueno y barato no significa malo. Lo que importa es la experiencia demostrada en tu sector y los resultados que puede acreditar. Pide datos, no palabrería.
Cuánto cobra un copywriter depende de mil factores. Lo que no depende de nada es que competir por precio siempre es perder. Si quieres entender la mentalidad correcta con los precios y cómo decidir si dar servicios o escribir para tus propios proyectos, lo desarrollo en la Carta 37 y la Carta 51 de Las 90 Cartas de Don Pam. 90 lecciones de copywriting, email marketing y negocios digitales. Sin humo. Acceder –>