Con qué frecuencia enviar emails | DonPam

Tienes una lista de email. Tienes algo que vender. Pero cada vez que vas a darle a «enviar» te entra la duda: si mando otro email, se van a dar de baja.

Y con esa duda llevas semanas sin mandar nada. O mandas uno al mes con un resumen tibio que no interesa ni a tu madre. Mientras tanto, tu lista se enfría, tu audiencia se olvida de ti y tu competencia llena su bandeja de entrada sin pedirte permiso.

La frecuencia de envío en email marketing tiene una respuesta que no es la que esperas. Y no, no es un número mágico.

El problema real con la frecuencia de envío

El miedo a molestar es uno de los frenos más comunes entre emprendedores que arrancan con el email marketing.

Nadie quiere ser el pesado de la bandeja de entrada. Es comprensible.

Pero ese miedo tiene truco. Porque lo que de verdad molesta no es recibir muchos emails. Lo que molesta es recibir emails que no dicen nada.

Piénsalo. Hay newsletters que lees cada día sin dudarlo. Y hay otras que recibes una vez al mes y las borras sin abrir. La frecuencia no es el problema. El contenido sí.

Si cada email que mandas aporta algo, entretiene o hace pensar, tu suscriptor lo abre. Si es un relleno disfrazado de newsletter, le da igual que mandes uno al mes o cuatro a la semana. Se va a dar de baja igual.

Lo que hace la mayoría (y por qué no funciona)

La mayoría de emprendedores que intentan el email marketing hacen una de dos cosas:

Mandan un email cuando se acuerdan. Un lunes, luego tres semanas de silencio, luego dos correos seguidos porque tienen algo que anunciar. Sin ritmo, sin estructura, sin constancia.

O mandan tan poco que su lista se enfría por completo. Cuando por fin escriben un email de venta, el suscriptor piensa «y este quién era» y le da a spam.

Las dos opciones llevan al mismo sitio: una lista muerta que no compra.

La constancia no va de ser pesado. Va de que cuando tu suscriptor vea tu nombre en la bandeja, sepa quién eres y por qué debería abrir ese correo. Igual que cuando escribes para vender, la repetición es parte del juego.

Cada cuánto enviar emails: la respuesta incómoda

Aquí es donde la cosa se pone interesante.

Email diario.

Sí, todos los días. Cada día un email en la bandeja de tu suscriptor.

Antes de cerrar la pestaña, piensa en esto: si de cada 100 personas a las que ofreces algo, te compra 1, para vender 10 necesitas ofrecerlo 1.000 veces. La venta por email es una cuestión de matemáticas y de repetición.

No hay fórmulas secretas. No hay trucos. Hay constancia.

«Mandar emails a diario es una forma barata y tremendamente persuasiva, ya no por el hecho del texto que escribamos, es por el poder de la repetición.»

El email diario funciona porque te mantiene presente. Porque entrena al suscriptor a esperar tu correo. Porque cada envío es una oportunidad de venta que no te cuesta nada.

Y con una lista de email, escribes un correo y llegas a miles de personas. Sin algoritmo. Sin pagar publicidad. Sin depender de que una red social te dé visibilidad.

Hay un método concreto para entender por qué vender por email a diario funciona mejor de lo que parece. Lo explico con ejemplos reales en la Carta 79 de Las 90 Cartas de Don Pam.

Emails cortos o largos: qué longitud funciona mejor

Otra pregunta que va pegada a la frecuencia: cuántas palabras debería tener cada email.

La respuesta: menos de las que crees.

Un email de entre 250 y 450 palabras es más que suficiente para mandar a diario. Y cinco emails cortos hacen más efecto que un testamento de 1.200 palabras que nadie termina de leer.

«Mi consejo es que no rellenes por rellenar y que si un párrafo no hace falta para la venta… Pam lo borramos.»

Un email, un mensaje, un enlace. Si vendes varios productos, rota en bloques de 3 a 7 emails por producto. No metas cinco ofertas en un correo esperando que alguna cuadre. Eso no es email marketing, es tirar mierda a la pared a ver qué se pega.

Hay un método paso a paso para ajustar la longitud y estructura de tus emails de venta. Lo desarrollo en la Carta 84 de Las 90 Cartas de Don Pam. 90 lecciones de copywriting, email marketing y negocios digitales. Sin humo. Acceder a Las 90 Cartas

Esto conecta directamente con saber cómo vender por email sin ser un pesado. No se trata de llenar la bandeja de basura. Se trata de repetir con intención.

Frecuencia alta no es spam

Hay una diferencia enorme entre enviar emails a diario y hacer spam.

El spam es mandar lo mismo una y otra vez, sin contexto, sin personalidad, sin que le importe nada al que lo recibe.

El email diario bien hecho es lo contrario. Es una conversación. Hoy cuentas algo, mañana enseñas otra cosa, pasado provocas una reflexión. Y entre medias, vendes.

Porque tu newsletter tiene que vender, no ser un diario personal que nadie pidió leer.

La gente no se da de baja porque le mandes mucho. Se da de baja porque lo que le mandas no le interesa. Si tus asuntos de email enganchan y el contenido cumple, abren todos los días.

Preguntas frecuentes

Si mando emails todos los dias, no se dan de baja los suscriptores?

Se dan de baja los que no iban a comprarte nunca. Y eso es bueno. Limpias tu lista, mejoras tus métricas y te quedas con gente que de verdad quiere leerte. Mejor 500 suscriptores que abren que 5.000 que ni saben quién eres.

Cuantos emails a la semana son demasiados?

No hay un número fijo. Lo que hay es un mínimo de calidad por email. Si cada correo que mandas tiene algo que decir, puedes mandar uno al día. Si no tienes nada que aportar, incluso uno al mes es demasiado.

Se puede empezar con menos frecuencia e ir subiendo?

Se puede. Empieza con 3 a la semana si te sientes más cómodo. Pero no bajes de ahí o tu lista se enfriará. El objetivo es llegar al email diario, porque ahí es donde la venta por repetición hace efecto.

Es mejor enviar emails por la manana o por la tarde?

Depende de tu audiencia. Prueba, mide y quédate con el horario que mejor tasa de apertura te dé. Lo que no depende del horario es la constancia: da igual a qué hora mandes si no mandas.


Mandar más emails no te convierte en pesado. No mandarlos te convierte en invisible.

La venta por email funciona por repetición, no por inspiración puntual. Esto es lo que enseño paso a paso en Las 90 Cartas. 90 lecciones sobre cómo escribir para vender, mandar emails que abren y montar un sistema que funcione. Ver Las 90 Cartas de Don Pam

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.